Sardinas Al Horno Con Ajo Y Perejil

Ponerlas abiertas sobre la bandeja, salpimentar y ponerle condimientos con el ajo picado. Regar con el jugo de limón y añadir abundante perejil picado. Cortar en medias lunas el otro limón y colocar unos cuantos piezas en cada pescado. Cerrar y regar con un chorrito de buen aceite de oliva. Precalentar el horno a 200ºC y elaborar una fuente o bandeja engrasándola con algo de aceite.

Receta de Karlos Arguiñano de sardinas asadas en el horno con pan de ajo acompañadas de ensalada verde. Colocamos las sardinas, sin destripar, en una fuente para horno. Con el apoyo de una brocha de cocina untamos las sardinas con la mitad del majado de ajo y perejil. Cubre la bandeja de horno de sal gorda y coloca las sardinas encima. ( ¡¡de esta forma eludimos que desprendan bastante olor!). No es necesario que les saques las vísceras ya que tanto a la brasa como al horno, si las dejas van a tener mucho más gusto y luego las puedes quitar de forma fácil en el plato.

Poner una cama ligera de sal gruesa. Lavar un buen manojo de perejil, picar los dientes de ajo y exprimir el zumo de uno de los limones. Sube la temperatura del horno a 220ºC, introduce las sardinas y ásalas durante 5 minutos. Sirve las sardinas junto con la ensalada y el pan. Cubre la placa del horno con papel de horno. Arroja encima un chorrito de aceite, agrega una pizca de sal gruesa y pon encima las sardinas .

Elaboración De La Receta De Sardinas Asadas Con Pan De Ajo:

Quitamos los tallos mucho más gruesos al perejil y lo picamos finamente. Adecentar las sardinas quitando las cabezas, las espinas y lavando con suavidad la piel para eliminar las escamas. Asimismo se pueden comprar ya limpias para ahorrarnos el paso, o podríamos cocinarlas enteras. Yo quiero sacarlas del horno ya listas para comer desaforadamente, puesto que no es difícil eludir que se resequen.

Revuelve bien y añade un óptimo chorro de aceite y el jugo de un limón. Echarles una migaja de sal y los 2 dientes de ajo, al lado del perejil, picados. Con esta receta os muestro una forma considerablemente más sana de degustar las sardinas y con el que os seguiréis chupando los dedos. Puedes acompañar estas exquisitas sardinas al ajillo con unas ricas patatas asadas al horno.

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Contiene además de esto una buena proporción de proteínas de enorme valor biológico, tal como vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy distintos, como el sodio, el fósforo, el magnesio, el hierro y el calcio. Si lo deseáis, podéis preparar esta receta haciendo uso de sardinas sin la espina central y sin la cabeza. En ese caso, se ponen los filetes en la fuente, con las escamas viendo hacia arriba, y se les somete al mismo tratamiento que en el caso de las sardinas enteras. A lo largo de muchos años he veraneado en un pequeño pueblo bañado por las cálidas aguas del Mar Menor.

Espolvorear pan rallado sobre las sardinas, debe quedarse una capa finita de pan. En cuanto a las sardinas, es muy importante que estén frescas y que sean de calidad, pídele asimismo a tu carnicero que te las limpie muy bien, si bien también puedes llevar a cabo la receta con las sardinas sin abrir. Poner aceite en una bandeja de horno, las sardinas encima. Ajo, perejil y toque de sal a las sardinas. Pon las sardinas encima de cuadraditos de papel de hornear, añade un poco de la picada, dobla el papel cerrando bien los paquetes y cuece en el horno durante unos 15 minutos. Hoy preparamos unas ricas sardinas al estilo cantabrio, puesto que esta receta se frecuenta cocinar en esta zona del norte de España.

Una manera simple y exquisita de comer filetes de sardinas. Empezar limpiando las sardinas, quitarles la cabeza, las vísceras y las espinas. Si no os gusta adecentar pescado, podéis adquirirlas ahora limpias en filetes. Al momento de poner las sardinas en la fuente para horno, es esencial que las coloques una a la vera de la otra, de forma que se cocinen a la perfección, nunca las ubiques una sobre la otra. Volcamos en el mortero el aceite de oliva y removemos bien para que éste impregne al resto de elementos.

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Ahí fue donde comí por vez primera sardinas. A lo largo de las fiestas de julio, que se celebran en honor a Santiago Apostol, se organiza una gran sardinada junto al mar. En la arena se organizan gigantes fogatas que dan rincón a unas brasas especiales sobre las que se asan las sardinas enteras. Todo el pueblo se agolpa al lado del fuego esperando de esperado manjar. Comerlas en un entorno de este modo, al lado del mar, bajo la luz de la luna y cubierto de conocidos cercanos, hace de este acto algo mágico. Si tenéis la oportunidad de prepararlas así, no les lo penséis, pocos bocados son tan deliciosos como unas sardinas asadas a la brasa con algo de sal.

De Qué Manera Llevar A Cabo La Receta De Sardinas Al Horno

Limpiamos las sardinas quitándoles las vísceras, la cabeza y las escamas. Les sacamos también la espina central sin que lleguen a dividirse en el medio. Para el pan de ajo, pela y maja los ajos, agrega una pizca de sal, un poco de perejil picado y un óptimo chorro de aceite de oliva. Corta la chapata en rebanadas sin cortarlas del todo.

Antes de servir, esparce la picada de ajo y perejil sobre las sardinas junto con el zumo del limón. Las sardinas son una verdadera delicia y al cocinarlas “a la papillote” quedan considerablemente más ligeras que fritas y no desprenderán ningún fragancia. Puedes seguir esta simple propuesta o aportarles algo mucho más de gusto y aroma añadiendo yerbas, limón u otros aderezos en el interior de la papillote. Todos a comer sardinas; y sucede que la sardina es un pescado con un sinnúmero de ácidos grasos omega 3 que nos asiste a disminuir los niveles de colesterol. No hace falta abrir las sardinas, si las cocinas enteras como en esta receta, te quedarán mucho más jugosas, si bien si lo quieres, puedes limpiarlas haciéndoles un corte al medio y retirando las vísceras. La proporción de ajo para el majado de ajo y perejil, es un poco a gusto, dependerá de la textura o sabor que quieras.